sábado, 16 de enero de 2016

RESEÑA

Hola mis sensuales y hermosos amigos, ¿que tal estáis? 
Esta semana voy ha hacer dos reseñas, de los dos libros que he leído estas vacaciones. Sí, lo sé, he leído muuuuy poco, pero algo es algo.
(Tal vez no entendáis bien la novela por la reseña, pero es que si os cuento más os destrozo el libro)
Y sin mas dilación, ¡COMENCEMOS!

LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS


Como introducción a esta excepcional novela, dejemos al texto hablar por sí mismo:
 «En una clase de primer curso Mattia había estudiado que entre los números primos hay algunos aún más especiales. Los matemáticos los llaman números primos gemelos: son parejas de números primos que están juntos, o mejor dicho, casi juntos, pues entre ellos media siempre un número par que los impide tocarse de verdad. Números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Mattia pensaba que Alice y él eran así, dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos pero no lo bastante para tocarse de verdad.» Esta bella metáfora es la clave de la dolorosa y conmovedora historia de Alice y Mattia. Si la firmeza y madurez con que este joven autor desarrolla el tono narrativo impresiona y sorprende, no menos admirable es su valor para asomarse sin complejos, nada más y nada menos, a la esencia de la soledad.


HISTORIA:

La novela comienza relatando dos sucesos, o mejor dicho, accidentes que cambian por completo la vida de los protagonistas, Alice y Mattia *el amor de mi vida*.

Una fría mañana Alice obligada por su padre a ir a esquiar, tiene un pequeño descuido, que si te paras a pensarlo, es un suceso un tanto estúpido, pero que casi le cuesta la vida, y a partir de ese día, su modo de verse al espejo cambia. Empieza a tener problemas alimenticios y muchas inseguridades.
 Por otra parte está Mattia, que tras un grave error que cualquiera puede cometer a los 6-7 años, cuando estás cabreado con tu hermano/a, este  comienza a encerrarse en su propia conciencia, donde no habla con nadie, y realmente, ya no siente absolutamente nada; ni dolor, ni miedo, ni felicidad... y cuyas aficiones son las matemáticas y auto-lesionarse.
El destino les junta en el instituto por casualidad, pero el mismo destino hará que cada vez que estén cerca, se vayan alejando poco a poco.

A lo largo de la novela vamos conociendo más a los protagonistas y al resto de personajes a su alrededor cuyas vidas también están tocadas por la soledad.

A decir verdad, todo el libro trata la soledad, y es casi imposible no identificarse con algo de la historia. Había momentos que pensaba que el autor conocía cosas de mi vida y de ello se ha inspirado.
El escritor también juega muy bien con las emociones, y sentimientos, y alguna que otra lágrima te hará derramar.

Sin duda ha sido un libro asombroso, que llega al corazón y a la conciencia; por lo que se ha convertido en uno de mis libros favoritos, por no decir mi favorito.

Espero que lo leáis y aprendáis algo de la vida que en los otros libros juveniles no saben cómo hacerlo.


PD. NO ES PARA NADA CLICHÉ, NI COMÚN A LOS LIBROS QUE TRATAN ESTAS ENFERMEDADES.